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La maestra que contaba historias

La Maestra Que Contaba Historias

A falta de un mes para la entrada de la primavera, recibimos la triste noticia de la pérdida de Tere, maestra del colegio durante muchos años y hasta hace tan solo unos meses. Si por algo tuviésemos que definir a Tere sería por ser una contadora de historias, ya fuesen reales o imaginarias. Historias de Luanco, sobre todo, pero también de otros muchos lugares, personas y personajes. De plantas y árboles, y también de costumbres, sonidos y canciones.

Por esta misma época, a finales de febrero de 1981, se iba también otro contador de historias, el escritor Álvaro Cunqueiro. Un narrador que calificaba sus relatos como un “decir solazado y sabroso, con cierto regodeo en los meandros”.

Las historias de Tere también se regodean en los meandros, en las anécdotas, en los sucesos curiosos de personajes y oficios perdidos. En lugares que ya no están o que no son lo que fueron. En animales, árboles y plantas que también viven, sienten y son, en el fondo, personajes que cuentan cosas.

En la tumba de Cunqueiro en la gallega y episcopal villa de Mondoñedo hay una inscripción que reza “Eiquí xaz alguén que coa súa obra fixo que Galicia durase mil primaveras mais”.

En el colegio de La Vallina, el lugar donde hace un siglo hubo un palacio, desde donde se huelen el nordeste y el ocle, puso escuela una maestra que con sus historias hizo que el roble del patio durase mil primaveras más.

In memoriam.

Esta entrada tiene un comentario
  1. Cunqueiro, primaveras, robles, cuentos… colegio La Vallina. Todas esas palabras juntas en esta preciosa entrada de vuestro blog, y todo ello asociado al nombre y al recuerdo de mi hermana. Es reconfortante pensar que ella fue capaz de juntar todo esto y que su paso por este mundo y por esa escuela haya dejado semejante rastro.
    Estos días muchas personas se lamentaban de que no le había dado tiempo a disfrutar de su vida de jubilada. Es cierto, pero mi hermana disfrutó enormemente mientras estuvo en activo. Tuvo una buena vida en el buen sentido de la palabra “bueno” que diría Machado, Se dedicó a lo que nos dedicamos tantos de nosotros, maestros y profesores, a tratar de sacar lo mejor de nuestro alumnos, a ayudarles a que descubran los innumerables mundos que la ignorancia, la superstición y la falta de imaginación les ocultan… y eso es una gran labor, a pesar de todo: de la aparente falta de interés por aprender, de la indiferencia de parte de la sociedad, de la frialdad y desconsideración de la administración, de tantas cosas…
    Muchas gracias a toda la comunidad educativa del colegio La Vallina. De todos hemos sentido el cariño y vuestra tristeza al estrecharos la mano al darnos el pésame. Todo esto será difícil de olvidar. La ausencia de mi hermana difícil de llenar, pero nos queda el enorme consuelo de ese mar de solidaridad, reconocimiento y consideración que hemos percibido estos días.
    Mil veces gracias.
    Un enorme abrazo

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